domingo, 4 de febrero de 2018

ANTES DE NADA, TÚ

Tina de Luis -  La narraTina - siluetaMi madre me enseñó a perseverar, a ser fuerte, a no rendirme…
Yo, aunque muy niña, detectaba la angustia en los gestos de los adultos, que involuntariamente manifestaban lo que con palabras les estaba prohibido desvelar. En ella nunca lo advertí. Jamás se desprendió de su sonrisa. Una sonrisa en los labios podría ser engañosa, pero no, si la acompaña la del interior de las pupilas. La mirada de mi madre siempre sonreía. Yo en aquellos momentos no era consciente de nada. Lo supe mucho después, metida en la adolescencia. En parte, por la madurez que adquirían mis recuerdos; en parte, por algunos comentarios que la gente comenzaba a permitirse:

               «¡Qué gran mujer!, como ella no habrá otra».
               «¡Tan joven aún! Con estas dos criaturas...». 
   «Le dieron un mes de vida y resistió más de un año».
 «Los especialistas consideran su caso excepcional, un milagro. Una resistencia inexplicable para las fronteras de la medicina».
A mi madre le gustaba que me sentara entre sus piernas, de espaldas a ella. Me rodeaba con sus brazos, me apretaba contra su pecho y apoyaba su cabeza en la mía. De ese modo tan entrañable nos pasábamos las horas. Ella susurraba dulces palabras de cariño en mis oídos, preguntas, reflexiones, grandes proyectos para el futuro.
«Siempre me tendrás a tu lado, reina mía. Recuerda bien que nada ni nadie conseguirán separarnos. Yo te ayudaré en todo lo que necesites. En realidad no te hará falta; sé muy bien que crecerás en la fortaleza, hasta llegar a convertirte en una luchadora, resuelta y segura de ti misma».
Hubo de pasar un tiempo para que yo entendiera que de espaldas no podía advertir sus gestos de dolor, cuando se mordía los labios para ser capaz de soportarlo; esa posición tampoco me permitía ver cómo algunas lágrimas rebeldes se fugaban de sus ojos.
Su cuerpo no lo resistió, pero su entereza sí. Su aliento de vida se apagó, lenta y paulatinamente. Le tocó la mala suerte de vivir en aquellos tiempos de recursos limitados, y afirmo con absoluta convicción que, si hubiera sido en la época actual, aún la tendría en cuerpo y alma. Aunque… en verdad la tengo, he sentido la calidez de su mano sujetándome en cada momento. Llevo prendida su sonrisa; esa que superó todas las barreras y permaneció siempre conmigo. La muerte nos la arrebató, en cierto modo, pero no consiguió doblegarla. Doliente y enojada, la contemplé en aquel mísero ataúd; mas, al observar la serenidad y aceptación que su rostro reflejaba, comprendí que no se merecía mi rendición, mi traición. Me mostraba con su ejemplo cuál debía ser mi actitud. Mi madre, con toda su valentía, se encaró con la adversidad sin someter su alegría, sin claudicar.
Aún vive en mí. Se superó a través de mí, pues hoy yo he sido capaz de sobreponerme a todo. Juntas lo hemos remontado.

viernes, 2 de febrero de 2018

LA TARDE SE VOLVIÓ ACRE

Tina de Luis -  La narraTina - nubes y claros
Luchaba el sol por lucir;
densas nubes lo vetaban.
Ganó el soberano un lapso,
en tan volátil batalla.
Por un descuido en el lance,
los nimbos muestran sus garras.
El frío, impasible y hosco,
rivalizó y metió baza.
Reclamó al viento su auxilio,
la lluvia lo acompañaba.
Contrincantes oriundos
de recias cumbres nevadas.
La tarde se volvió acre,
con baños de laca helada.
Desamparados, los seres
se amparan en sus moradas.

miércoles, 24 de enero de 2018

¿CÓMO CONSEGUIR QUE A MIS HIJOS LES GUSTE LA LECTURA?

Ya he comentado sobre el tema de estimular la lectura en publicaciones anteriores. Ahora tocan unas orientaciones para  niños de entre dos años y seis años, aproximadamente. Aunque muchas de estas estrategias, principios y constantes, sean aplicables en cualquier edad.
      Ilustración de mi libro "Blas, libros temblad", realizada por Marta Pasquín.
      
           Repito una vez más, y no será la última vez que lo haga, los principios básicos para que un niño ame la lectura:
·                       * Con la lectura hay que disfrutar, nunca padecer.
·                       * No debe ser obligada o impuesta.
·                       * Libertad para elegir sus preferencias.
·                       * Siempre será un premio, jamás un castigo.
·                       * No se la ofrezcas durante, una rabieta, enfado o momento de mal humor.
·                       * Elige preferentemente cuentos o libros que no sean demasiado gruesos.
·                       * La vivirán como un placer, no como un suplicio.

 Respecto a lo de ser obligada o impuesta, llegará un momento, en el ámbito educativo, que tendrá que ser así. Pero intentaremos conseguir antes de dicho momento que la lectura sea ya gratificante para ellos y esté consolidada.
Para estas edades, las ilustraciones son casi imprescindibles. Puesto que no entienden las palabras, LEERÁN las imágenes. Su imaginación descubrirá mundos y fantasías increíbles en ellas.
Les leeremos cuentos como sistema, no como algo esporádico. Una táctica excelente consiste en hacerlos finalizar o completar nuestras frases; que se aprendan y pronuncien algunas palabras. Su  participación e intervención es muy positiva.
Hay que evitar a toda costa que asocien el acto de leer con una experiencia negativa.
Entre los principales motores para generar las ganas de leer, se encuentran la imitación y la emulación. El niño va a copiar los patrones de conducta del adulto, fundamentalmente de sus padres. De ahí, el asombroso parecido entre padres e hijos, aun cuando los rasgos físicos sean diferentes. Se debe a que absorben como esponjas cada detalle: expresiones, gestos, comportamientos, actitudes… Los padres son el espejo en el que se contemplan. Es por eso que la mayor parte del interés por la lectura la copiarán de ellos. Leed, leed mucho, o aparentadlo. Tened siempre en vuestra casa un libro de adultos a la vista. Cada día leeréis (o lo simularéis) un poco delante de ellos. Es buena táctica que pidáis a vuestra pareja (u otro adulto) que se aproxime y le leáis un párrafo en alta voz (incluso lo podéis inventar con expresiones que agraden a los peques). El registro que quedará en su mente es: «A mis papás les gusta mucho leer, se ocupan cada día de ella y le dan mucha importancia»He visto a una niña coger ese mismo libro (al revés) que los padres utilizan cada día para leer un fragmento, y ponerse a leer inventándose el contenido; resultaba muy gracioso. Fijaos qué logro con esa práctica diaria: les motiva a leer, a expresarse, a crear mediante la invención.
A veces el profesorado de guarderías y colegios, para poder comunicarse con la familia, tiene la costumbre de anotar en una libreta o cuadernillo los aspectos que interesa de la jornada. Es recomendable leer en alto y delante de ellos las anotaciones,  tanto las del Centro como las vuestras. Cada pequeño detalle u ocasión son estímulo para que deseen leer, así que no se debe desaprovechar ninguno.
Disponer de una buena variedad de libros a su disposición en casa. Cuando salgas fuera, lleva siempre un libro infantil a mano. Servirá para matar momentos de aburrimiento ineludible: en citas médicas, compras, viajes largos. Podéis utilizar juguetes, pero mucho mejor, cuentos.
Que os acompañen a comprar sus libros y crean haberlos elegido; si no todos, al menos alguno de ellos. Llevadlos a visitar alguna biblioteca, a Ferias del Libro, aunque sea solo un ratito. Esa abundancia de libros, ese colorido, la cantidad de gente interesándose por ellos… les dejará muy buena impresión.
No porque sean baratos o se los regalen, penséis que hay que leérselos forzosamente. Si son feos, tediosos o poco aptos para su edad, retiradlos y olvidadlos, no lo dudéis.
En casa facilitarles la elección entre una gama abundante.

Les hace muy poca gracia la hora de acostarse. Buscan cualquier argucia para demorarla. Cuando, para su fastidio, vean claro que no les queda otro remedio, ofrecedles un cuento, lo aceptaran encantados; será la excusa que necesitaban, incluso le dedicaran el tiempo y atención que haga falta, si con ello retrasan el momento de dormir.

viernes, 19 de enero de 2018

EL GENIO DE LA LÁMPARA SOBRE EL HORIZONTE

Tina de Luis -  La narraTina - maravilloso atardecer
Un joven enamorado, y más pobre que las ratas, caminaba enfrascado en sus pensamientos. Se devanaba los sesos tratando de hallar el modo de conseguir algún regalo para su chica, en el momento de declararse.
—Recogeré unas flores, que esas me las regala el campo.
Con todo esmero e ilusión seleccionaba las mejores, para formar un bonito ramillete, cuando entre las matas descubrió una lámpara.
—¡Qué suerte la mía! Se la ve anticuada, pero le pondré una vela y en combinación con las flores, creará un ambiente romántico. Si la dejo reluciente puede que incluso resulte bonita.
Tomó un paño y empezó a frotar. Ante sus estupefactos ojos, comenzó a brotar de ella un hilo de humo, el hilo se fue expandiendo por la estancia, hasta tomar la forma de un impresionante genio.
—¡Atiza! ¡El genio de la lámpara! Jamás hubiese imaginado que algo así ocurriese en estos tiempos.
—Habla, amo. Te concederé tres deseos, puesto que tú me has otorgado la libertad.
La primera idea que cruzó por la mente del joven fue la de una sensacional puesta de sol para ofrecérsela a su amada, y eso fue lo que solicitó. A ella le encantaban.  La contemplarían juntos mientras le declaraba su amor.

Aquella puesta de sol fue el primer eslabón de su felicidad.
Tina de Luis -  La narraTina - bello atardecer
Tina de Luis -  La narraTina - bello atardecer

viernes, 12 de enero de 2018

LA NOCHE BLANCA

Poema finalista en el Certamen "Poetas de la noche" de Diversidad Literaria. Quinto lugar, entre más de setecientos participantes. Formará parte de la antología que aparece más abajo:

Dicen que la noche es negra;
no, una sensual noche blanca.
Lienzo de luna en el cielo,
vidriado en la tierra: escarcha.
Diluidas sus fronteras, 
dos cuerpos, de sed, se abrasan.
La oscuridad más hialina,
luces que emergen y estallan.
En mis labios, su tersura
y su agasajo, en mi alma.

Tina de Luis -  La narraTina

domingo, 7 de enero de 2018

REGALOS DE REYES: ¿POCOS O MUCHOS? ¿CAROS O BARATOS?


Pasadas estas fechas, es hora de reflexionar sobre los regalos que les ponemos a los niños por los Reyes Magos, Papá Noel, cumpleaños… ¿Qué número de regalos es el conveniente y adecuado? En mi opinión, cuantos menos mejor. A lo largo de los años he podido comprobar que no es más feliz el que recibe veinte que el que recibe dos, por ejemplo. Es más, me atrevo a asegurar que el tener demasiados puede llegar a provocar infelicidad. Lo que sí es seguro es que el niño que se acostumbra a diez regalos, cuando tiene nueve se siente insatisfecho; si se acostumbra a quince, cuando recibe catorce se siente insatisfecho. Quienes tienen dos o tres habitualmente, esperan dos o tres; si, por casualidad, les llegan cuatro, brincarán de gozo, y si siguen siendo los de siempre: tan felices, sin decepción ninguna.  Se da el caso, incluso, de que les llega a resultar agobiante abrir tantos paquetes y concluyen: “Ya me he cansado”.  Esto he podido constatarlo; sé de un niño que ha llegado a decir: “Ya no quiero más juguetes, por favor". Al haber muchos, se limita a desenvolver e ir tirándolos a un lado, para seguir con la tarea. Al final, solo jugará con sus dos o tres preferidos y se olvidará del resto. Y, lo más seguro, valorará aquel o aquellos que más simples o elementales nos parecieron, no los más caros, precisamente.
¿Qué conseguimos entonces con dilapidar el dinero para atiborrarlos a regalos? Nada de nada. Limitémonos a ser prudentes al respecto. En conclusión: regalar mucho o caro no aporta mayor felicidad a los niños, les crea falsas expectativas, malos hábitos, que arrastrarán a lo largo de su vida.
¿Por qué lo hacemos?
La mayoría de las veces por cariño. Es tanto lo que les queremos que todo nos parece poco a ellos. Deseamos darles lo mejor, lo máximo… Todos caemos o hemos caído en la tentación de demostrárselo con obsequios (yo no me salvo). Pero no es el mejor sistema, hay muchos otros, como prestarles atención, apoyo, comprensión; darles nuestro tiempo, amor; escucharlos y hablar con ellos; demostrarles, en definitiva, que nos importan y son lo primero para nosotros.
En algunas ocasiones, lamentablemente, lo que mueve es la rivalidad entre los diversos miembros de la familia. Se quiere destacar, quedar por encima (padres separados, abuelos, tíos…) y hay quien se enrola en la batalla de demostrar quién es el mejor; de ganarse al niño.
No estropeemos su ilusión con nuestros fantasmas, rencores, frustraciones… Si son muchos los familiares y amigos que desean regalar, busquemos una forma coherente y equilibrada de organizarlo. Si de verdad los queremos mucho, no se lo demostremos con el dinero, sino con buena voluntad y primando su felicidad.  
Otro problema que se da es el de comprar a lo loco. Es un asunto delicado, que merece nuestra atención; se debe dedicar un mínimo de tiempo para asegurar una acertada elección: que tenga en cuenta los intereses de los niños, que aporte algún beneficio, que ponga en juego la creatividad, los estímulos, que sea medianamente interactivo… Según qué personas, nos encontramos con dos tendencias bastante diferentes y opuestas:
-La cómoda y fácil: que lleve poco tiempo, que resulte llamativo, que cubra el compromiso…
-La meditada y racional: dedicarle un tiempo a la selección, procurar que no se repita, que se ajuste a las preferencias del niño, que sea la idónea para su edad, que no solo le guste, si no que, además, resulte beneficiosa…
No es tarea fácil, pero ELLOS lo merecen.

¿Qué opináis? Espero vuestros comentarios.

viernes, 5 de enero de 2018

LA MOMIA en DREAM-FIGURES

Soy hija de la oscuridad. Entre las sombras me muevo y desde ellas regreso. Ni muerta ni nacida: la “No completa”, la “Negada”.
Ra me privó de su luz; el Señor de la Duat, Osiris, prefirió ignorarme. Ni Set, el Dios del mal, ni Horus, su eterno vencedor, osaron desafiarme. Anubis, el Chacal, me embalsamó a ciegas y arrojó mi corazón a Ammyt, pero la Devoradora no se atrevió a engullirlo.
Fui borrada de las memorias y de la existencia, del Libro de los Muertos y de los Textos de los Sarcófagos. Trataron de acallarme, mas no lo lograron. Intentaron anularme, pero no lo consiguieron.
No hay conjuros de Dioses ni de humanos que puedan doblegarme. Infinito es mi dominio, indestructible mi poder.
Mi territorio es el averno; sus engendros me temen y me sirven. La inmortalidad es mi aliada. Mi reino es el inframundo, cuando sus puertas se abran nadie volverá a sellarlas.
Aún no me veis, aún no me sentís, pero yo acecho.Temblad almas del Paraíso, moradores de las tinieblas, porque ha llegado mi hora. Manteneos en vigilia. No durmáis. No descanséis. Mi reinado está cerca.
No podéis estar conmigo ni en mi contra porque os poseeré y seréis parte de mí.
La momia soy yo. La momia sois vosotros.
Tina de Luis  


Echad un vistazo a la siguiente página:
                     Encontraréis la figura de la momia y podría acompañaros a vuestra casa.

   

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