domingo, 14 de mayo de 2017

VIVO CON TU VIDA

                     
Mírame de frente, amor,
porque el penar no ha de velar tus ojos.
Eres para mí esencia y ambrosía.
Ver tu aflicción oprime mis entrañas.
Y aunque me apliquen hortigas junto a espinas,
convertiré mi dolor en bálsamo
de cura, para sanarte. Ufano. 
No existe ya consuelo que me aquiete 
si no  es lograr sumirte en alegría.
Si yo soy tuyo y tú eres mía,
por fuerza he de cuidarte.
Para cuidarme a mí, que vivo con tu vida.

jueves, 11 de mayo de 2017

REDES: LA METAMORFOSIS DE LA LITERATURA

EL ESCRITOR "INFUSO" Y EL LECTOR CÓMODO  

Leí este chiste en Facebook hace varios días:

"Recibo este mensaje en mi buzón de FB:
Remitente: Hola como se publica un libro en amazon quieto escribir uno
Ebook.
Yo: Bueno, primero tendrás que escribirlo, supongo. Luego entras en KDP y sigues las instrucciones.
Remitente: Gracias si claro escribirlo !! Uff que palo Muchas gracias Y perdone las disculpas".

En un principio te hace reír, pero en realidad es patético y no tan distante de la realidad. 
El chiste junto con un artículo que acabo de leer (adjunto abajo el enlace), han removido en mí el deseo de expresarme sobre el tema. Me han recordado una idea que llevo ya tiempo madurando acerca de una evidencia que también llevo tiempo constatando:
Entre los adolescentes, y algo menos que adolescentes, podemos diferenciar entre dos sectores bastante definidos, en cuanto a la lectura y a la escritura se refiere:
.Jóvenes que leen mucho y aman la buena literatura. Y si tienen pasión por escribir, lo hacen con calma y corrección.
.Jóvenes cuyo único objetivo es hacerse ver en las redes, que no leen ni han leído; incluso algunos alardean de ello. Buscan el estrellato de forma rápida y arrolladora. Se sientan a escribir sin haber leído en su vida. Plasman sus pensamientos tal como les viene a la cabeza y se ríen del estilo, de la pulcritud, de la ortografía y de la estética. A este segundo grupo me refiero en lo que sigue.

LAS REDES ESTÁN TRANSFORMANDO LA LITERATURA

Hay una numerosa tropa de adolescentes, gente joven, que busca la fama rápida a través de la escritura. Se creen excepcionales, con dones y poderes. Ser buen escritor es duro, exige sacrificio, preparación y dedicación, así que para qué se van a complicar la vida. Su filosofía: «Poquito, que no hace daño ni espanta al lector, y eso del estilo, gramática, ortografía..., tonterías que se han inventado para hacernos perder el tiempo. Si a la gente le gusta y entiende lo que escribo...» Y razón no les falta, precisamente poco es lo que quiere otra enorme tropa de lectores que cuanto menos esfuerzo les exija la lectura, mucho mejor.  Forman una simbiosis perfecta el lector comodón, con el gran novelista relámpago. Los temas tratan, generalmente, de los intereses de la edad: nada que roce la historia, ni la política ni el arte, ni la filosofía., ni... ni... El amor en todas sus formas y colores conforma el contenido. 
Por último la condición y estrategia para que unos y otros se encuentren y estalle el idilio son las redes.
No tienen que pasar por el filtro de los expertos, no necesitan mendigar a las editoriales, no necesitan poner dinero. Lo único que necesitan es encontrar el modo, lugar y/o la página donde la gente los visite y los conozca. Le dedican un ratillo a escribir todos aquellos temas que  interesan a los jóvenes y hacen que se sientan muy unidos. Lo sirven en entregas de pocas líneas, mejor si no pasa de tres, que igual se cansan y no leen. Les hacen sentir lectores sin complicarse la vida. Si, además, les ofrecen likes en sus publicaciones, ya sean de motos, mascotas, diversiones, fotos...ellos los devuelven fielmente y comparten sus temas e intereses.Esto se ramifica, extiende sus tentáculos y llega a cientos, a miles de personas. 
Por último, algunas Editoriales que siempre han esgrimido la bandera de la calidad y son consideradas intocables e inaccesibles, descubren en ello la gallina de los huevos de oro. No quieren perder la oportunidad de incrementar sus beneficios, así que se ponen en contacto con dichos escritores, que, inexplicablemente, VENDEN, a sus incontables acólitos. ¿Que más se puede pedir para sembrar esta literatura por toda la geografía mundial? Una lectura que aliena y empobrece.


Es una pena. ¿Quién no sabe del gran influjo de la lectura en el conocimiento, la cultura, la educación...? Los libros son la mejor fuente de aprendizaje  y forman el pensamiento. Se debe leer, y leer de todo. En los libros se encuentran las opiniones, experiencias, vivencias, descubrimientos... de millones de personas de todas las épocas, que nos hablan y nos enseñan. La falta de lectura embrutece. Al entorpecimiento e impedimento de la lectura recurre, precisamente, los gobiernos que no quieren ciudadanos preparados e inteligentes. Así no les dan problemas; se someten fácilmente.

¡Cuántos conocimientos del pasado y de culturas arcaicas se han perdido por no haberse plasmado en la escritura! O por pérdida de los escritos, como es el caso de la gran Biblioteca de Alejandría.
 A mí me asusta pensar a dónde nos irá conduciendo todo esto. Tal vez un día el panorama literario pegue un vuelco y volvamos a elevar a la escritura/lectura al rango que le corresponde.
Tal vez. La vida son ciclos que van y vienen.

http://elcomercio.pe/eldominical/actualidad/repente-poetas-noticia-1845922

lunes, 1 de mayo de 2017

LA MINA DE ARNAO. ¡QUÉ VIDA LA DEL MINERO!


         

 De la luz 

a la oscuridad

  más profunda.

   Con desaliento.   
        
      Con hastío.       

Con temor.







          En  la vacaciones de Semana Santa estuve en Salinas (Asturias). Me encantó toda la zona y sus alrededores: Avilés, Oviedo, Faro Vidio, La playa del Silencio y otros maravillosos rincones.
Pero hubo una visita que me impresionó mucho: la mina de Arnao. Pocas veces nos ponemos en el lugar de esas personas —hombres, niños y algunas mujeres—, mineros que se jugaban la vida en cada momento de sus interminables jornadas de trabajo. Pasaban de la luz a las tinieblas en unos minutos, y permanecían largas horas inmersos en la oscuridad. En los primeros tiempos, se cubrían la cabeza tan solo con boinas , alumbrados por la débil luz de unos candiles colgados en la pared. Enterrados bajo tierra y bajo mar. Oliendo el desagradable olor del mineral mezclado con la humedad. Con escasa ventilación. Teniendo que defecar todos ellos en pequeños recovecos, habilitados de forma provisional. A veces tenían que trabajar tumbados o agachados todo el día, cuando los túneles eran excesivamente bajos.
Me impresionó también saber: 

 · Que algunos de esos hombres, generalmente los más ancianos (ahora sabréis por qué) estaban encargados de probar la seguridad de galerías nuevas; se adentraban en ellas portando una tea encendida para, en el caso de que existieran bolsas de grisú,  estas se inflamaran y explotaran antes de que costaran la vida a un numeroso grupo de mineros; pero el que las probaba... ¿cómo se sentiría al ver tan de cerca la muerte?
 · Que se volvían viejos prematuramente y se daba un alto índice de alcoholismo para poder soportar esas condiciones de vida tan infrahumanas.
  · Que las mulas utilizadas para el acarreo del carbón, una vez que bajaban a los profundos túneles, no volvían a subir a la superficie, permanecían en en esas tenebrosas galerías hasta su muerte. 
 · Que, a veces, algunos mineros recibían castigos y uno de ellos consistía en permanecer allí, bajo la tierra,  hasta tres días enteros... 
¡Para volverse locos! Eso no era vivir.

     Estremece pensar en un empleo que, salvo la paga, no se diferenciaba tanto de los trabajos forzados, teniendo que sobrellevar dignamente la certeza que eran muchos los que allí perdían sus vidas.

La mina de Arnao abrió sus entrañas en 1833 promovida por la Real Compañía Asturiana de Minas (RCAM) y se cerró en 1915 por las filtraciones del agua del mar. Tras el cierre de la mina la RCAM siguió en Arnao con la producción metalúrgica y hasta que en 1959 se abrió la factoría de San Juan de Nieva, muchos antiguos trabajadores de la mina siguieron trabajando en Arnao, en la fábrica, y otros se trasladaron a las nueva factoría, pero la relación con la localidad ha seguido viva en sus descendientes. La mina de Arnao abrió sus entrañas en 1833 promovida por la Real Compañía Asturiana de Minas (RCAM) y se cerró en 1915 por las filtraciones del agua del mar. Tras el cierre de la mina la RCAM siguió en Arnao con la producción metalúrgica y hasta que en 1959 se abrió la factoría de San Juan de Nieva, muchos antiguos trabajadores de la mina siguieron trabajando en Arnao, en la fábrica, y otros se trasladaron a las nueva factoría, pero la relación con la localidad ha seguido viva en sus descendientes.

Aquí os dejo varios enlaces, por si os apetece profundizar en el tema.

Se identifica en ella la línea férrea más antigua de España. Los viejos raíles, localizados gracias a un vecino en un acantilado, han sido datados entre 1820 y 1830, con lo que son anteriores a los del trazado Barcelona-Mataró.


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