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martes, 2 de mayo de 2023

CONTRA EL ACOSO ESCOLAR Y EL BULLYING: «EN LA PIEL DEL CORAZÓN»

Aunque se le debería dar la misma relevancia todo el año, hoy se celebra el Día Internacional CONTRA el BULLYING o el ACOSO Escolar. Durante mucho tiempo, he aportado mi granito de arena, tratando de prevenirlo y de concienciar contra él. «En la piel del corazón» se gestó en mi interior debido al dolor que me causo escuchar en boca de adultos opiniones muy negativas sobre alumnos/as con dificultades de aprendizaje. Lo ideal es trabajar la novela en colegios, profundizar en el tema, desarrollarlo y reforzarlo mediante múltiples actividades.

                                     

FRAGMENTO: 


            En la última hora de clase, poco antes de la salida, una compañera, llamada Anita, repartió invitaciones para su cumpleaños. Se celebraría el viernes por la tarde. Para César, el hecho de recibir también una invitación fue motivo de euforia. Por lo menos, lo invitaban a un cumple. Con lo mal que andaban las cosas, no le hubiera extrañado nada que se olvidaran de él. Se fue a casa un poco más animado.

«Seguro que antes o después se resuelve todo. Mis problemas se deben a una confusión, que no durará demasiado», se animaba a sí mismo.

            Su madre lo acompañó hasta la Jugosa Pamburguesa, establecimiento donde se celebraba la fiesta de cumpleaños de su compañera Anita. Había tantos juegos que le pareció un lugar de lo más divertido. La merienda estuvo de lujo, abundaron los aperitivos y las chuches. El «Cumpleaños Feliz» se cantó cuando sacaron la tarta y Anita sopló las velas. Con el estómago bien repleto, César se dirigía emocionado al tobogán de espuma, cuando algunos niños y niñas de un grupo cercano, y de edades muy parecidas a las suyas, comenzaron a mirar con descaro en su dirección. Observó que se daban codazos y señalaban a alguien. Uno de ellos, en tono burlón y muy alto para que se oyera bien, le comentó a otro:

            —¿Te has fijado en ese niño tan raro? Yo creo que es deficiente. Míralo y verás. Tiene una cara que asusta.

Por instinto, César volvió la cabeza y buscó con la vista al niño al que se referían. Al no ver a nadie cerca de él, en ese preciso momento, no le quedó más remedio que convencerse de que «ese niño extraño» era él mismo. Además, todos los ojos se encontraban clavados fijamente en su cara. Sentirse el blanco de aquellas maliciosas palabras y miradas le afectó de tal manera que se le quitaron las ganas de subir al tobogán. Se retiró de los juegos y se refugió en el lugar más apartado, para que nadie pudiera verlo.

La madre de Anita lo echó de menos y lo buscó, preocupada. Cuando por fin lo descubrió, solo y triste, le preguntó que si se aburría. César arrugaba la cara y callaba. Después de mucho insistir, logró convencerlo de que se incorporase a los juegos. César al fin accedió, en el fondo de su corazón lo estaba deseando. Fue y se colocó en la fila. Pero... cuando estaba a punto de tocarle la vez, se acercó por detrás uno de los niños que lo habían señalado poco antes, le dio un fuerte empujón, lo sacó del sitio y ocupó su lugar. Al poco, llegó otro, que también se coló con todo el descaro. César se enfadó y trató de ponerse otra vez delante. Ellos se burlaban descaradamente:

—¿Tú de qué vas, listopán? Nosotros estábamos delante. ¿Sí o sí?

En ese momento apareció Julio, el chico de su clase que nunca le había caído bien, se encaró con aquellos dos impresentables y los obligó a ponerse los últimos. No se atrevieron ni a rechistar.  

—¿Has visto, César? —comentó Julio—. En cuanto alguien les planta cara, se acobardan y salen corriendo. No son más que unos caguetas. No hay que hacerles ni caso. Anda, ven, ponte a mi lado y verás como no te vuelven a incordiar.

 

César no recordaba haber sentido jamás un agradecimiento mayor que el que inundaba todo su ser en aquel instante. No sabía cómo responder a Julio. Nada más soltó un «gracias» pequeñito y se pegó a él. Durante el tiempo restante no surgieron más problemas. César no volvió a separarse de Julio, y Julio no dio muestras de cansarse de la compañía de César.

El cumpleaños finalizó, su madre lo recogió y César no le quiso contar nada. En cuanto llegó a casa, se derrumbó, desmoralizado, sobre el sofá. Sus padres lo abrazaron y preguntaron por la fiesta. César ignoró la pregunta y soltó como un chorro todas sus dudas:

—¿Qué me ha pasado? ¿Por qué soy distinto ahora?

—Pero, hijo, ¿qué estás diciendo? Eres el mismo de siempre. No te ha pasado nada —respondió su padre.

—Sí, sí que me ha pasado algo, estoy seguro. Unos niños que estaban en otro cumple dijeron que yo parecía un deficiente y se rieron de mí. Yo sé que no soy como antes.

—Mira, cariño, olvida esas fantasías. No has cambiado, te lo aseguro. Es que hay personas a las que les cuesta entender las diferencias.

 

Pues bien, todos los niños son distintos entre sí y, sean como sean, están repletos de excelentes sentimientos y de aspectos positivos. Por desgracia, también existen aspectos negativos, que se deben controlar. Lo que hay que hacer es sacar al exterior lo mejor de nosotros y enterrar muy hondo todo lo que pueda dañar. Debemos luchar contra las malas intenciones y derrotarlas —le explicó su madre.

—¿Y yo tengo aspectos positivos? —siguió preguntando César.

—Muchos, muchísimos. Más de los que crees: nos quieres, como nosotros te queremos a ti; eres un buen chico, un buen amigo, comprendes y respetas a los demás, eres capaz de ayudar y de hacer bien tus deberes…

—¿De verdad hago todo eso, mamá? —le planteó, lleno de incredulidad, pues no estaba muy convencido de haber sido siempre tan positivo y bueno como su madre afirmaba.

—¡Claro que lo haces, hijo mío! No lo dudes. Y todas esas cualidades las debes cultivar y abonar para que den muy buenos frutos. Sobre todo, no permitas que se vuelva áspera la piel de tu corazón. 

            —¿La piel de mi corazón? ¿Y cómo es la piel de los corazones?

—Voy a ver si te lo explico con claridad, para que lo entiendas —continuó la madre—. Verás, cariño, cada día nos llegan abundantes sentimientos de quienes nos rodean y hay que saber acogerlos y cuidarlos. Donde mejor florecen es dentro del corazón, allí dan unos frutos dulces y hermosos. El corazón nos hace ver la vida con ojos diferentes, con ojos tiernos y comprensivos; pero algunas veces, hijo mío, la gente se olvida de colocar sus sentimientos en el corazón, o no desea hacerlo. Los deja fuera, se amontonan y se resecan, hasta llegar un momento en que son tantos los sentimientos atascados en el exterior que forman una barrera, una coraza alrededor del corazón y lo aprisionan. La piel se pone rugosa y rígida. Entonces, el corazón pierde la ternura, la comprensión, y deja de sentir.

Las palabras de su madre lo dejaron pensativo. No había entendido casi nada, le resultaba demasiado difícil; sin embargo, se quedó dándole vueltas a aquellas frases, esforzándose por comprenderlas. Cuando consideró que no sería capaz de descifrar aquella parrafada, volvió a sus reflexiones sobre si era o no era el chico de siempre, y se preguntó cómo lo verían realmente los chicos que se habían burlado de su aspecto. Por segunda vez, le vino al pensamiento la imagen de Diego.

 

miércoles, 10 de junio de 2020

EN LA PIEL DEL CORAZÓN

PULSA SOBRE LA IMAGEN para ver un bonito resumen, a modo de cuento, sobre este libro que todo niño debería leer. Serán cuatro minutos de vuestro tiempo muy bien invertidos. Lo recomiendo especialmente a maestros, profesores..., para leerlo en las aulas y trabajar valores, convivencia... Desde 3º/4º de primaria, hasta 1º de la ESO. 
Para concienciar contra el acoso, la discriminación, la exclusión. Para aprender a relacionarse y a entender las diferencias como algo enriquecedor y positivo. GRACIAS. 
En la piel del corazón

Enlace de compra en Amazón:  

lunes, 4 de mayo de 2020

SONRISAS DE CARAMELO


Mi pandilla es enorme,
no hay otra igual.
Cada día se agranda,
se une alguien más.

Las diferencias son nuestro lema.
Grandes o chicos,
fuertes o flojos…,
¡qué más nos da!

Con ojos finos, largos, redondos,
 verdes o negros,
grises, canela
 o azul de mar…

Piel chocolate, marfil, fresa o pomelo…
Ninguno de esos motivos impedirá
nuestros juegos molones
de aquí y de allá.

Somos felices con nuestra suerte,
¡es tan bonito poderse juntar!
y rodearte de amigos
 con los que puedes contar.

No hay condiciones que nos retengan,
en nuestras filas nunca hay rivales,
y, aunque distintos,
 somos iguales... de corazón.

A quien se sume a nuestra pandilla,
una buena amistad le ofrecemos,
distracciones y apoyo...,
y las mejores sonrisas de caramelo.

lunes, 15 de octubre de 2018

ENTUSIASMO POR ENSEÑAR A LEER


Incidiendo en este importante tema de aficionar a leer a nuestros hijos, del que ya he puesto otras entradas, he de contaros un hecho que observé hace unos días, que me entusiasmó. Me pareció una estrategia fabulosa para estimular el deseo de leer.
Dos niñas, de seis y cuatro años, jugaban a secretaria y clienta. La mayor le enseñaba cosas a la pequeña. La madre aprovechó la coyuntura y le dijo: «¿Por qué no le lee usted un cuento a su clienta, señora secretaria?». Así lo hizo. La madre, al ver tan entrañable escena, sacó el móvil y lo grabó. La mayor, cuando se enteró casi al final, se sintió radiante, y se le iluminó la cara. Enseguida fue a pedirle a su madre que le mostrara la grabación. Era una delicia contemplar en la niña esa expresión de felicidad y autoestima al verse a sí misma tan importante como para encargarse de leer a su hermana pequeña un libro, casi alcanzando el puesto de los padres. Luego fue y le dijo a su madre: «Podía contarle un cuento todas las noches, pero es que me parece como que me da un poco de pereza, pero se lo voy a contar dos o tres días».
¿No es una estrategia ideal para inculcar la lectura? La niña leía de verdad, pero incluso, aunque no lo hicieran, siempre podríamos ofrecerles el libro y sugerir que se lo inventaran. Eso también avivaría los deseos de aprender cuanto antes.

domingo, 1 de julio de 2018

EL ENIGMA DE AGRIDULCE Y BLAS, LIBROS TEMBLAD

DOS PRECIOSOS LIBROS QUE ESTIMULARÁN A LEER Y APORTARÁN VALORES A VUESTROS PEQUEÑOS LECTORES

   
¿Hay niños en la familia? Hijos, sobrinos, nietos, amigos... Hazles el mejor regalo: LIBROS.
En promoción en este blog: tinaluissantiago@gmail.com  
Mejor precio, a todo color y dedicados. Solo 8 € con gastos de envío incluidos.
BLAS LIBROS TEMBLAD, para lectores de 8 a 11
EL ENIGMA DE AGRIDULCE, para lectores de 9 a 12
Las edades siempre son orientativas. cada lector es un mundo.

miércoles, 11 de abril de 2018

DAR EJEMPLO, LO MEJOR


     Como podemos ver en esta viñeta, habitualmente los hijos imitan y hacen lo que observan a sus padres y otros adultos. Me ha gustado mucho por lo evidente de la escena.
     
    He tratado de encontrar por Internet al autor/a sin conseguirlo. Lleva la firma, de todos modos. Si por casualidad el autor o autora llegase a ver la publicación, agradecería su identificación para agradecerle el préstamo o retirarla.

miércoles, 14 de marzo de 2018

AMAR LA LECTURA

Continúo con este tema:
Hay que aprovechar e improvisar cualquier ocasión y elemento que despierte sus intereses, para meter una cuña en el proceso de adquirir hábito y deseo lector:

Estáis en una tienda: 

En un comercio o tienda, buscad sus productos preferidos, otros que resulten atractivos y llamativos, que les encanten (galletas, chocolates, helados, refrescos, gelatinas...). Sacad dichos artículos de las estanterías, inventad y leed en voz alta sus etiquetas: chocolate dulce con avellanas para niños que se portan bien..., leche para que los niños se hagan grandes... galletas muy crujientes para darles mordisquitos y mojar en la leche... Pon cara de interesante, comentadlo con ellos.

A la hora de jugar:

La primera vez que vayan a utilizar un nuevo juguete o juego, saca las instrucciones, léeselas despacito, con mucho agrado e interés, como digo siempre. Jugad una ronda, siguiéndolas y aplicándolas paso por paso. Relacionará juego-lectura: "Esas palabras que están ahí escritas me ayudan a jugar". En más de una ocasión querrán e intentarán leerlas ellos solos.


Anuncios y carteles:


No existe lugar por el que nos movamos, ni siquiera en nuestras propias casas, donde no haya anuncios: folletos, dípticos, revistas... Constituyen otra fuente para leer  determinadas palabras o las más destacadas con ellos o delante de ellos. Si los rótulos o carteles están en escaparates  o catálogos de juguetes, ellos encantados. Las fechas de Reyes y Papá Noel son estupendas para que se hinchen a mirar. Preguntarán más de una vez: "¿Qué es esto?". Aprovechad para leérselo.

Canciones y poemas:

Cuando les vayáis a enseñar pequeñas canciones o poesías infantiles, que le gustan mucho, una vez que se las aprendan bien, escríbelas a mano, con letra muy legible o en mayúsculas, con algunos dibujos que las ilustren. Que los coloreen. Subraya alguna de las palabras, luego jugad a leer el poema o la canción a medias: vosotros comenzaréis leyendo, mientras señaláis con el dedo, la mayor parte de una frase, ellos lo terminan, pronunciando las palabras subrayadas. 

Para terminar:

Es increíble la cantidad de oportunidades que se nos presentan y nos pasan desapercibidas para estimular el deseo de leer en los niños. Grabadlo en vuestra mente y no las desaprovechéis. Tampoco hay que resultar cansinos ni machacones. No hay que obsesionarse, ni insistir en todo momento o conseguiremos el efecto contrario. Buscad la justa media. De vez en cuando, como quien no quiere la cosa, periodos breves y siempre que los veamos receptivos.


Otras entradas del mismo tema en el blog:







martes, 7 de marzo de 2017

LA LECTURA COMIENZA EN EL MOMENTO DE NACER








"Hay muchas maneras de agrandar el mundo de tus hijos. El amor por los libros es la mejor de todas".  

                     Jacqueline Kennedy

   





El niño, la mamá y el libro tienen que formar un triángulo amoroso. Establecer vínculos afectivos estrechos entre ellos evocará siempre en el bebé gratos recuerdos de los libros.


Tened esta consigna siempre muy presente: jamás ofrezcáis al niño un  libro ni se lo contéis para consolarlo o tranquilizarlo en sus momentos de alteración, disgustos, malestar... No creéis esa asociación, que costará borrar después. Ofrecedle libros o cuentos solo en sus momentos placenteros.




LA LECTURA PASIVA 


Los niños tienen que amar la lectura mucho antes de saber leer. 

Aunque muchos recomiendan que se comience a partir de los seis meses, no pasa

 nada por adelantarlo. Desde que el niño nace hay que leerle cuentos, mejor aún,

 contárselos. LA PRIMERA LECTURA DEL NIÑO SE PRODUCE ESCUCHANDO.

LEE PARA ÉL EN VOZ ALTA.
Es muy importante leer en voz alta a nuestros pequeños porque establecemos un vínculo entre sus cosas queridas: nuestra voz, nuestra cercanía..., y los libros. Pasar tiempo leyendo para ellos les demuestra que la lectura es un hábito que merece la pena conocer. Y si a los pequeños se les lee con alegría, cariño y entusiasmo, se crea un vínculo especial. Comienzan a relacionar os libros con estados de felicidad y se desarrolla en ellos el amor por la lectura. 
NÁRRALE PEQUEÑOS CUENTOS. Da igual lo que le digas, en este momento lo fundamental es el tono.  Tienes que  explotar todas tus dotes de cuentacuentos y darle inflexión a la voz, que se diferencie del habla normal. Procura que tu voz sea dulce, cariñosa, envolvente... Se le quedará grabada en la mente y en el corazón.
Se acostumbrará a escuchar tu voz contando historias chiquititas. Por supuesto que no entenderá nada, ni falta que hace, pero lo asociará con lo que más quiere: su madre. Esa persona que le gratifica con cariño y con el alimento cada día.
AMARÁ esa lectura pasiva
Una idea fundamental, que repetiré en cada parte que desarrolle:
Jamás le leáis nada en un mal momento de ánimo.
No es necesario que sea un cuento lo que escuche, puedes contarle lo que quieras, pero en tono narrativo.
 Los libros deben ser una forma más de diversión. Tienen que considerar el libro un juguete más, así al ir creciendo los libros no serán objetos aburridos. Para ello hay que discurrir el modo de que sea así. Aprovecharemos los cinco sentidos:

TACTO: Libros de diferentes texturas. Los hay preciosos. El bebé al tocarlos descubrirá satisfacción. Lo tirará, recogerá, lo aplastará... Libertad absoluta; no se rompen, pero aunque lo hicieran... valdría la pena ¿verdad?

OLFATO: También los hay con olores, a frutas, gominolas, aromas naturales... Ellos lo captarán perfectamente.

VISTA: ¿Y el gran colorido que tienen casi todos estos primeros cuentos para bebes. Incluso a los adultos se nos van los ojos detrás. Les encantará y estimulará esa inmensa gama de colores.

OÍDO: Cuentos musicales, o con sonidos de animales, que suenan cuando el bebé los aprieta y los toca. !Espectacular!

GUSTO: Un gran gusto les produce llevarse todo a la boca. Ya sabéis que evitar que chupen ciertos objetos o productos es una dura batalla. Hagamos que se lleven a la boca lo que nos interesa, y, en este caso, un libro es una excelente opción. Es más, podemos acostumbrarlos a que tengan un cuento preferido (de tela o cualquier material blandito) que siempre les acompañe, incluso para dormir. Que no sepan desprenderse de él. Si, además, tiene la forma de algún animal, perfecto, será su amigo inseparable.
Os remito a una entrada anterior sobre este tema:  
https://tinadeluis.blogspot.com/2017/01/habito-lector-antes-de-saber-leer.html




jueves, 23 de febrero de 2017

DESARROLLAR EL HÁBITO DE LEER

PRINCIPIOS BÁSICOS

1. La lectura comienza desde que nacen.

2. Inculcar el deseo de leer es un proceso progresivo.

3. Jamás debe ser impuesta. 

4. Los niños se encariñan con lo que les es familiar, por eso los libros deben formar parte de su entorno.

5. Primordial la actitud del adulto respecto a la lectura. Les encanta imitar lo que ven a los mayores, sobre todo a sus padres. Si ve leer deseará hacer lo mismo.

6. La lectura debe ser entendida como un premio, algo divertido; jamás como un castigo.

7. Respetar sus gustos. Todo el mundo no tiene los mismos gustos, así que hay que conocer bien los de nuestros hijos para ofrecerles sus temas favoritos.

¿En qué me baso? Me he pasado casi toda la vida enseñando a desear leer. Luchando y disfrutando por conseguirlo, en hijos y alumnos. Oyendo cientos de veces esta pregunta:


¿QUÉ HACEMOS PARA QUE NUESTR@ HIJ@ LEA?

En sucesivas cajas iré desarrollando este tema por apartados.

sábado, 28 de enero de 2017

HÁBITO LECTOR ANTES DE SABER LEER

Transcribo aquí este artículo, del cual no pretendo hacerme autora ni atribuírmelo. Pertenece a Marcela Marzolo, Directora Ejecutiva de Fundación Educacional Oportunidad Lo que quiero es contribuir a su divulgación, ya que me parece tan interesante y que estoy totalmente de acuerdo con lo que manifiesta. Debemos tomar buena nota de él. Más abajo dejo el enlace. Aquí el texto, que me encanta: 

FORMAR LECTORES ANTES DE APRENDER A LEER

Todos estamos de acuerdo en que más que fomentar la lectura, debemos formar personas lectoras, es decir, que posean el hábito lector. Según la investigación, la lectura modifica el carácter, las emociones e incluso la personalidad. De este modo, los que leen asiduamente captan mejor las emociones de otros y las hacen suyas con facilidad, favoreciendo el desarrollo de la empatía. Los niños expuestos a la lectura tienen mayor habilidad de ponerse en los zapatos de otros, sean estos personajes de ficción o personas reales.
Pero existe una fuerte tendencia a creer que dicho hábito lector requiere de saber leer para desarrollarse. Ese es un mito que queremos derribar. Es importante que juguemos con los cuentos. Sólo se necesita creatividad e imaginación. No siempre necesitamos un libro: la narración oral y la invención de historias crean en los niños la curiosidad por la ficción. Un cuento tiene personajes que se pueden convertir en títeres, historias que se pueden convertir en canciones, finales que pueden modificarse, y con ello ya se está generando en los niños el interés por la narrativa.
Además, si a esto sumamos que los niños desde su nacimiento puedan manipular libros físicos acordes con su edad, ya sean aquellos plásticos que pueden meter en la tina de baño, libros con dibujos y/o con tareas que deban realizar, como por ejemplo buscar o identificar algo, libros con texturas, etc. La literatura infantil, además de suponer el primer contacto de la infancia con las creaciones literarias, constituye un excelente recurso a la hora de desarrollar su personalidad, creatividad, imaginación y juicio crítico.
El hábito lector no debiese surgir desde la disciplina o como una obligación, leer debe causar placer y estar asociado con sentimientos agradables. Para eso es necesario familiarizar a los niños con los libros como algo con lo que pueden jugar desde pequeños, hojear, mirar, manipular. Así, el libro se convierte en un objeto familiar. Un libro impecable es un libro que jamás se ha usado. Los niños van descubriendo lo que es ser lector al manipular los libros. Para un niño pequeño un libro es un juguete.
Formamos niños lectores no sólo en cuanto ellos leen por sí mismos; la mayoría de nuestros recuerdos de la infancia se relacionan con el afecto y la diversión. En los niños, el afecto se asocia con el bienestar que da, por ejemplo, que sus padres les cuenten un cuento o les lean una historia de manera cercana y cariñosa. Debemos formar lectores desde el afecto para que la lectura sea un hábito que provoque y evoque esas sensaciones placenteras de la infancia en la edad adulta.
Para ello, nosotros los adultos debemos ser los modelos lectores: esto significa tener siempre un libro a mano. Demostrar interés por los libros. Demostrar interés por lo que los otros leen y considerar la lectura como otra forma de entretención. También significa reírse, llorar y sorprenderse con lo leído, en voz alta y sin vergüenza. Si somos modelos lectores, tendremos más niños lectores.

 http://eligeeducar.cl/formar-lectores-antes-de-aprender-leer

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