miércoles, 23 de febrero de 2022

ESCRIBIR UNA NOVELA III

                          

Como iba diciendo, se empieza... por madurar el argumento para la nueva obra. La cabeza está llena de ideas. Se supone que, entre otras razones, por eso tienes ganas de escribir, para exteriorizarlas. Y si no existen las ideas, tómalo con calma, porque pueden tardar en venir. No obstante, aunque estén ahí, no deben salir de cualquier manera, como un batiburrillo. Imaginemos un traslado a una casa nueva, en el que tienes que distribuir todas tus pertenencias en los nuevos armarios y cajones. No puedes ir echando las cosas sin orden ni concierto. Se debe planificar, organizar, distribuir, ordenar, estructurar, darle cuerpo... Con la escritura este proceso es complicado y cuesta un poco más. Durante cierto tiempo parece que tuvieras limerencia por enamoramiento. La cabeza ausente, en otro mundo y otro entorno, inmersa en la historia que tienes entre manos.   

Cuando, al fin, le has dado un buen hilvanado, llega la hora de una mejor costura. Lanzarte a las hojas en blanco y rellenar. Demasiado que rellenar. No es sencillo. En el caso de mi nueva novela, para la cual he tenido que investigar y realizar muchas consultas, el avance ha sido lento, muy lento. Sobre todo, teniendo en cuenta que, al ser una actividad libre, no te dedicas a ella en exclusiva, sino cuando el tiempo te lo permite, y siempre escasea.

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ESCRIBIR UNA NOVELA II

                                 

Pero escribir, escribía: relatos, historias, cuentos..., que, al finalizarlos, se quedaban mudos, almacenados en el cajón de los olvidos. Por fin llegó mi momento: la materialización de un largo sueño. Tal vez porque mi tiempo se despejó ligeramente, quizá una escalada de la motivación... Sobre todo, por el empujoncito de dos personas de la familia, muy queridas, que me informaron y animaron a enviar algo a una editorial que iniciaba una colección de libros infantiles y juveniles. Gracias a ellos me lancé y escribí mis dos primeras novelas para niños. Ambas les interesaron y me las editaron. El día que recibí la comunicación flotaba. Os aseguro que mi emoción y mi entusiasmo fueron tan inmensos que no encuentro palabras para expresarlo.

Ya nunca lo dejé del todo, aunque tuve temporadas de intensa actividad en otros terrenos y muy poca en este. No obstante, sigo en ello, con mis variados escritos, que me llenan y me satisfacen.

Como decía en la primera entrega, no todo lo que hacemos por gusto tiene que ser sencillo. Escribir un libro, una novela es complicado. Se empieza por...

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sábado, 19 de febrero de 2022

ESCRIBIR UNA NOVELA I

La pasión por la escritura la sentí desde pequeña, y derivó de mi amor por la lectura. Tanto me gustaban los libros que entrar en una librería y absorber su aroma, me producía una vorágine de sensaciones casi indescriptibles, y todas placenteras.  

Aún tengo muy vivo el recuerdo de los dos primeros libros (que no cuentecitos), gordos de verdad e ilustrados, que nos regalaron a mi hermano y a mí: “Don gato” y “Los Picapiedra”. Todo eran imágenes, que parecían cobrar vida y arrastrarte hacia su mundo.  Me deleitaron hasta el infinito. Me convertí en una lectora ávida e insaciable.  

Hasta cierta edad, pasé los veranos en el pueblo. Allí, en cuanto consumía mi puñadito de libros, devoraba cuanto me prestaban, con tal de llevarme algo a los ojos y a la imaginación:  El Capitán Trueno, El Jabato, El Llanero Solitario, El Guerrero del Antifaz, los tebeos de toda la vida, libros clásicos de bolsillo con letras microscópicas, amarillentos y con las páginas desgastadas... Hasta las fotonovelas.

Los escritores me parecían magos que nos encandilaban con milagrosos ilusionismos, nada de chisteras ni conejos. Yo soñaba con ser capaz de dominar aquella extraordinaria magia. Necesitaba, además, expresar lo que sentía, crear mundos a mi antojo, diferentes, fantásticos y excepcionales. Escribía cuentos, reflexiones, poesías... Alguna vez ganaba concursos en el colegio y en el instituto.

Y crecí con la idea de escribir plasmada en el alma; pero... se iban encadenando los obstáculos: las circunstancias personales, los estudios, las oposiciones, la entrega al trabajo, los hijos, la falta de tiempo, incluso el escepticismo de que sirviera para algo... Mis deseos fueron quedándose en propósitos pospuestos, en un “tengo que ponerme” al que nunca me ponía.

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martes, 4 de enero de 2022

POEMA SOBRE UN BELLO ATARDECER EN VALDERAS


 Carnaval de tornasoles ebrios

desfila sobre las casas.

Jirones de espuma y seda 

se prenden en los tejados.

Vierte destellos de ocaso

en las ventanas.

RECREACIÓN

    Para ver el vídeo en Youtube, pulsa con el puntero en la imagen.


sábado, 10 de julio de 2021

POEMA «ATRÁS QUEDÓ EL INVIERNO»

   Pincha en la imagen y escucha el poema recitado. 


Regué de calor primaveral tu primavera fría.

Me tejí en hilos de sol para volverme enredadera

y trepar hasta tu alcoba de apatía.

Soñé sobre tus sueños mis recuerdos.

Suturé tus raíces y tu tez baldía.

Resplandecimos de ausencias y de encuentros.      

Hoy los besos llenaron mi boca de tu polen,

que germinó en mis labios como eterna poesía,

como ola fecunda que, desde el corazón del piélago,

se alza y rompe y esparce sus espumas

sobre nuestra playa tamizada de silencios.

Nosotros..., retoño, pétalos, volcán de flores;

eclosión, solaz de pensiles y deseos. 

lunes, 22 de febrero de 2021

SEMBLANZAS - POEMA

    

Te muestres como te muestres,

yo me vestiré de ti.

Seré tu luz y tu sombra,

tu doble y tu semejanza.

Centelleo, si tu brillas,

si te apagas, desfallezco.

Por imitar tu mudanza,

soy volcán, ciclón, tormenta.

Si te haces recta, me aliso.

Si tu curva bruñe el cielo,

me uno a ti en iridiscencia.

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