miércoles, 24 de julio de 2019

LA SOLEDAD DE LA LUNA



¿Qué pasó? ¿Ya me olvidasteis?
¿No recordáis aquellos momentos
en que vinisteis a mí,
con ansias de conocerme?
Os recibí con mi sonrisa afable.
Os acogí, complacida,
en mi suelo, en mis entrañas.
Disfrutasteis contemplándome,
al sentirme, al poseerme...
Os hice gozar, flotar, alcanzar la gloria...
Os gustó, os gustó tanto... Repetisteis.
Después..., olvido, distancia, indiferencia.
A veces, miradas de admiración,
pero a lo lejos. Algunas largas e intensas,
otras fugaces. Mientras tanto yo...,
roja, fría, pálida, blanca...,
sonrío cuando os observo.
Paseo mi soledad y mi nostalgia
en la penumbra. Y espero.
Espero con calma,
segura de que algún día
necesitaréis mi casa.
Autora: Tina de Luis





lunes, 17 de junio de 2019

NO LES HAGAS CARGAR CON TUS CULPAS

Hoy he salido pronto a dar el paseo y he atravesado por delante de un colegio. Al sonar la sirena, todo el alumnado que pululaba por el patio fue pasando al interior, las familias se marchaban y enseguida el  patio quedó callado y solitario. Camino unos metros, y veo acercarse, con la lengua fuera, a una madre que tiraba de la mano de su hija, de unos cinco años. Se dirigían a la entrada. He tenido que contenerme para no echar en cara a la mujer su falta de tacto y de consideración con la pequeña; su lamentable forma de educar. Le iba soltando los siguientes reproches:
—¡Lo ves! Todos los días llegas tarde a clase. La tutora debe de estar harta de ti. Así no puedes seguir, tienes que darte más prisa con el desayuno. Cogerás fama de tardona.
Ella sí que está convirtiendo a su niña en tardona y le está grabando a fuego en la mente esa característica para siempre. Yo miraba a la niña y me imaginaba su abatimiento y estado de ánimo: primero, la regañina de mamá; luego, entrar en el colegio cuando todos los alumnos están en clase, el mal trago de verse obligada a aparecer cuando sus compañeros ya se han sentado, e interrumpir; posiblemente, ser reprendida por la profesora, soportando en su interior un insoportable sentimiento de culpabilidad.
Esta pequeña es sometida a una tortura diaria. Su madre le recrimina el retraso y descarga sobre ella su propia culpa y su falta de responsabilidad. Así se desahoga, y tranquiliza su conciencia. Una niña de esa edad no está preparada para asumir la carga que su madre deja caer sobre ella. No solo la daña, sino que le está haciendo asumir e incorporar a su perfil la etiqueta de impuntual.

jueves, 30 de mayo de 2019

PRECURSORES


Tengo la intención de pintar pájaros de colores. Ya dispongo de los vegetales apropiados, del carbón y de las hematites, en cuanto obtenga las mezclas con mis tonalidades preferidas, llenaré las paredes y el techo de la caverna con ellos. Quedarán hermosos. ¡Como si estuvieran volando! Cuando la gente conozca mis pinturas me volveré inmortal, famoso... y la presuntuosa de mi hermana mayor dejará de ser la favorita y de tratarme con superioridad. Mis dibujos darán vivacidad, alegría y seguridad a la cueva, y no los toscos animales que graba y colorea ella; que, al llegar la noche, parecen embrujados por las lenguas de fuego y dispuestos a atacar en cualquier momento. No resultan agradables, sino perturbadores, nos provocan pesadillas y nos roban el sueño. ¡A quién podrían importarle esas figuras de ciervos, bisontes, jabalíes, caballos..., y algunas otras, que ni siquiera se sabe lo que son! Pronto pasarán al olvido y no habrá ser que se interese por ellas.  

martes, 28 de mayo de 2019

RADICALES LIBRES, por MARÍA V. EMBID


Un conjunto de exquisitos relatos, que te sorprenderán agradablemente. Merece la pena leerlo con calma para no perder su profundo mensaje, su depurada expresión, la delicadeza y la belleza de las figuras que brillan entre líneas, y la cuidada arquitectura de las palabras. Su autora, María V. Embid, ha puesto el alma en ellos y por esa razón se establece un diálogo entre almas, que nos invita a la reflexión y nos conmueve. Podría aseguraros que no os sentiréis indiferentes. Aquí está la sinopsis:

Un sacerdote, un anarquista, un condenado a muerte, una limpiadora, un niño que vive de las basuras son, entre otros, los protagonistas de esta colección de relatos cortos, Radicales libres. Personajes que forman parte de la mayoría silenciosa, invisible y, en ocasiones, olvidada que, desde una mirada psicológica, social y existencialista, reivindicarán el alejamiento y abandono de su determinismo para convertirse en héroes de sus propias intrahistorias y adentrarse, a través de la ficción narrativa, hacia nuevas realidades sociales e individuales porque su fin último es ser libres.

viernes, 10 de mayo de 2019

FIRMA DE LIBROS EN LAS FERIAS DE VALENCIA Y VALLECAS, MAYO 2019

Momentos gratos y apasionantes cada vez que una persona se acerca a ti y se interesa por leerte.
                                                                                                                                                                  

   
  

martes, 7 de mayo de 2019

VIAJE A SUDÁFRICA Y CATARATAS VICTORIA

Aquí tenéis todo el programa:


Un viaje que hará vuestras delicias. Animaos a ir. Está programado por una amiga. Si lo deseáis, podéis pedirme información. 



domingo, 31 de marzo de 2019

UN CABO SUELTO



La causalidad hizo que descubriera, en aquella tienda tan innovadora, unas alas teledirigidas con las que podía volar una persona. Se sintió afortunado, pues el destino había puesto en sus manos el instrumento idóneo para perpetrar el crimen perfecto. Después de programar las coordenadas del Annapurna, se las regaló a su mujer; a esta le encantó un artilugio tan sofisticado y práctico. En cuanto surcó los aires con ellas, el marido corrió a deshacerse de todas sus cosas. Convirtió la casa en un nidito de amor. Disfrutó de una romántica cena con su amante: velas, flores, música, unas copas...  En pleno ajetreo y fiebre pasional sonó un mensaje de voz:
«Querido, tu regalo es divino. Hice shopping por varias ciudades y luego visité a mi madre. Le entusiasmaron tanto las alas que se empeñó en probarlas. No logré que desistiera, ya sabes cómo es. Ahora va camino de casa. Llegará en cualquier momento, ¿te importaría ir preparándole alguna cosilla para cenar?».
El marido se precipitó hacia el cajón secreto; su rostro se tornó lívido.
«Por cierto —sonó un nuevo mensaje—, no te molestes en buscar el telemando donde lo escondiste; caí en la cuenta a tiempo y me lo llevé. ¡Menos mal que logré resetearlo y cambiar ese destino tan disparatado!».

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