jueves, 24 de mayo de 2018

REENCUENTRO EN DOS EPITAFIOS DE AMOR


             «Cuando éramos jóvenes me prometiste amor eterno, ¿recuerdas, Daniel? Pero tras nuestro último beso, desapareciste. Entregué mi vida entera a buscarte. Quería devolvértelo porque me impedía ser feliz; me agriaba los de otros labios. Aunque ajado, lo deposito sobre mi lápida, por si volvieras».

               «Aurora, me fui con tu sabor de miel en mi boca. Entenderás por qué no regresé cuando compruebes la fecha de mi tumba. He dedicado mi muerte entera a esperarte. Aquel beso consérvalo como recuerdo de lo que fuimos y seremos. Habrá muchos más, para perpetuar nuestra pasión. De nuevo somos jóvenes, libres… Y nuestro amor ya es eterno».

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